publicado en septiembre 08, 2010 15:46


Hola chicas! Una alegría poder encontrarme con cada una de ustedes a través de este espacio. Hoy quiero contarles acerca de un proyecto que surgió en Mar del Plata de la JM y LA JF en marzo de este año, y que poco a poco esta creciendo y convirtiéndose en parte importante de nuestras vidas.
Como toda historia, hay aquí un comienzo... Podríamos decir que esto se gesto en la Jornada Social que se hace todos los años en Varela en Septiembre... En una de las conferencias, tuvimos la oportunidad de escuchar la experiencia del Padre Osow, quien de la nada armo una serie de talleres, destinados a darle una formación artística y también laboral a los jóvenes del barrio, que pasaban su tiempo en la calle, con malas compañías, drogas, peligro, todo al alcance de sus manos... Jamás nos imaginábamos que muy pronto estaríamos embarcados en algo similar...
Comienza el año 2010, y uno de los chicos de la JM presenta un proyecto para realizar nuestro apostolado como juventud en un comedor de la ciudad, cerca del santuario...
Casa Maria Reina, es un lugar que nació originariamente con este fin, el de proveer ayuda y formar a la gente del barrio. Sin embargo ante la necesidad terminó funcionando como comedor. Por dia almuerzan 97 chicos en dos turnos, y luego de una fuerte crisis a principio de este año, son las mismas mamas de los chicos las que trabajan como voluntarias sirviendo y cocinando para los niños.
El proyecto tenía como idea central, el desarrollo de talleres destinados a los jóvenes del barrio, de 13 a 23 años. Talleres que iban a ser dados por nosotros mismos, desde lo que quizás cada uno podía ofrecer... Música, dibujo, cocina, computación, fueron algunas de las ideas originales. Comenzaríamos con un censo, para detectar las necesidades existentes, luego armaríamos los talleres en base a las respuestas y, muy a largo plazo empezaríamos a pensar cómo hacer para brindar más servicios y opciones para que los jóvenes pudieran crecer también laboralmente.
Obviamente, la Mater dispuso como Ella quiso... La primera enseñanza que obtuvimos fue que no todo iba a ser tal y como nosotros quisiéramos. Lo nuestro era un simple servicio, y el primer paso era reconocernos instrumentos... Simples instrumentos...
Hicimos el primer censo un sábado a la mañana. No fueron muchas las puertas que se abrieron, sin embargo nos fuimos con la alegría de saber que habíamos dado el primer paso... Volvimos al sábado siguiente, y ya empezamos a encontrar respuesta en la gente. Luego de evaluar las encuestas se decidió que arrancaríamos con Guitarra, Danza y computación.
Llego el fin de semana nuevamente y nos encontramos los seis voluntarios (ese es el número que arranco en un principio), sentados en el patio del Comedor, tomando mate esperando dos horas en vano. Habíamos hecho difusión, llevado volantes a las escuelas, no vino un chico.
No vamos a desesperar, dijimos, y al sábado siguiente volvimos una vez más. No aparecieron jóvenes, pero si chicos de entre 8 y 13 años... Sin duda, no era lo que esperábamos, pero la Mater nos mostraba una vez más que el plan que Ella tenía era diferente. Decidimos confiar...
Comenzamos a dar los talleres. En guitarra teníamos cerca de 10 chicos y cinco guitarras. En computación 15 chicos y 4 compus. En danza 5 nenas. Al principio no fue fácil, la falta de recursos, lograr que los chicos nos aceptaran y nos respetaran, generar un vinculo con las mamas voluntarias, todo era una desafío...
El tiempo fue pasando, y sin darnos cuenta fuimos haciéndonos parte de la vida del comedor. Llegaron las vacaciones de invierno, nosotros nos íbamos a misionar a Lobería, y no podíamos ir esos dos fines de semana, les tuvimos que explicar a los chicos. Uno me dice, "Seño, seguro que nos vas a abandonar"... Esas palabras quedaron (y van a seguir estando) más que grabadas en mi mente y en mi corazón. Es impresionante como uno sin darse cuenta puede significar tanto para el otro... Ese dia descubrí que ir los sábados y pasar toda la tarde en el comedor, era mucho más que un apostolado... Jesús me estaba enseñando a través de cada uno de los chicos...
Volvimos después de las vacaciones y, para retomar con fuerzas les armamos una Jornada por el Dia del Niño. Hablamos con las mamas del comedor y nos dijeron que si la hacíamos abierta para todo el barrio, podíamos esperar cerca de 70 chicos... Les preparamos juegos, una rica merienda, conseguimos un juguete para que cada uno tuviera su regalo, y nos disfrazamos... Ese día seria todo alegría y sorpresas...
La sorpresa fue nuestra cuando nos descubrimos 30 jóvenes dispuestos a hacerles pasar un día diferente. El apostolado ya va más alla de la juventud de Schoenstatt (no se olviden que nosotros somos poquitos). Invitamos a Pastoral universitaria y a algunos compañeros de la facu... Todos estábamos más que dispuestos a divertirnos y arrancar sonrisas de cada carita...
Las puertas se abrieron y mas sorprendidos nos encontramos recibiendo a CIENTO CINCUENTA chicos... Si! 150!!... No podíamos creer, ver tantos chicos, y tantos padres... Una vez mas la Mater nos acompañó... Todos pudieron llevarse su juguete y tomar su chocolatada... No puedo explicarles la sensación de felicidad que me invadía ese día, como me fui del comedor, llena de alegría, llena de amor.
Hoy, descubro que esto va mas allá de lo que en un principio pensamos. Un amigo siempre dice, vos vas dispuesto a dar el 100% y te vas con un 600%!!!... Y realmente es así... Saben? Nunca pensé que tres horas de mi día podían hacer tanto por mi y por los demás... Nunca creí que iba a ver a Dios manifestándose tan claramente en cada sonrisa, en cada abrazo... Suena a frase trillada pero no es nada lo que doy, comparado con todo lo que me llevo. Y es real, saber que podemos regalarles a esos chicos herramientas para crecer, que podemos sacarlos tres horas de la calle, saber que nos esperan cada sábado y que disfrutan del día hoy nos llena a todos de alegría. Sabemos que no somos sus salvadores ni mucho menos. Sabemos que no podemos implantar estructuras impuestas. Pero si creemos que todos merecemos igualdad de oportunidades.
Hoy hay muchos proyectos. Desde proveerles a las mamas planes de alfabetización para que puedan ayudar a sus nenes con sus tareas, hasta paseos para que los chicos conozcan el teatro, el cine, la ciudad... Pero vamos despacio, confiados en que lentamente podemos crear algo grande...
GENERACION DAR, "Soy lo que doy"... Son el nombre y lema de nuestro proyecto... Somos lo que damos... Dios nos presento esta misión y queremos tomarla y hacerla nuestra. Queremos dejar que Él nos transforme a cada uno. Hoy nos están presentando la oportunidad de cambiar nuestra realidad. Él nos mostró que todos podemos hacer algo desde nuestro lugar y que por mas pequeño que sea, ese "algo" puede significar mucho...
Sin duda, me debo estar olvidando muchos detalles, imágenes, momentos que nos llevamos cada fin de semana... Sin embargo, quiero que se queden con una sola cosa... Ustedes también pueden cambiar su realidad. Ustedes también pueden hacer que su mundo sea distinto... Anímense a dar, y anímense a recibir... Les aseguro que si Dios les da un tercio de lo que hoy nos esta regalando a nosotros, van a sentirse más que llenas de Su amor.