agumoreno publicado en abril 27, 2011 16:33

VIGILIA DE JUEVES SANTO:
Como hace ya un par de años atrás, la Juventud de Tucumán realizó una Vigilia pascual de jueves Santo.
Esta empezó con una muy linda misa a cargo del Padre Pablo. Se hizo el lavatorio de los pies con chicos de la Juventud Masculina.
Al terminar la misa se expuso el Santísimo y nos quedamos todos los jóvenes adorando y acompañando a Jesús en referencia a aquella noche en el monte de los olivos.
Fue increíble como en el momento de la Adoración, si uno miraba las caras del resto de la gente, podías ver como se reflejaba el amor y el arrepentimiento de cada uno de ellos. Sus miradas se perdían en la hostia consagrada.
Para finalizar esa vigilia tan especial, hicimos un Vía Crucis alrededor del Santuario. Un chico de JM llevaba la Cruz de Jesús adelante. El Vía Crucis fue muy especial porque se vio, no solo el sufrimiento que padeció Cristo por nosotros, sino también el lado de nuestra querida Mater.

Para la última estación repartimos velitas y entramos al Santuario. Así terminó una noche que todos nosotros vivimos de una manera muy especial; cada uno de un modo distinto.
En Semana Santa, y más aún al momento del Vía Crucis, yo siempre pienso en cómo un hombre puede aguantar tanta humillación y tanto DOLOR por nosotros; cómo una madre puede ver sufrir así a su hijo y no hacer nada por el simple hecho de ACEPTAR LA VOLUNTAD DE DIOS; cómo los hombres podemos hacer sufrir tanto a alguien por ENVIDIA, por SOBERBIA cuando lo único que Jesús quería era llevarnos con Él al Reino de su Padre.
Hay muchas cosas que yo no entiendo bien. Por eso, en esta Semana Santa creo que una de las cosas más importantes que le podemos pedir a la Mater y a Jesús es, primero que nada, PERDÓN: Perdón por todas las veces que actuamos como Pedro y negamos al Señor, por todas las veces que hacemos como Poncio Pilato y nos lavamos las manos, por cada vez que lo seguimos crucificando… Y también pedirles que nos enseñen y que nos ayuden a entender la voluntad de Dios Padre tal como lo hicieron Ellos. Que nos enseñen a tener la fuerza para aceptar todo lo que Dios nos pida ya que, al fin y al cabo, sabemos que lo que Él nos pida es lo mejor para todos NOSOTROS.
Agu Puente
Tucumán.