esperanza.colombo publicado en mayo 06, 2011 23:02

La jornada de inicio 2011 de la Juventud Femenina de San Juan se llevó a cabo el 16 de abril pasado en la parroquia Nuestra Señora de la Merced. Para poder reflejar lo que se sintió en ella voy a presentar tres perspectivas diferentes de lo vivido ese día. La primera es de la jefa de universitarias, la segunda es de una de mis hermanas de grupo y la última es de una de las chicas nuevas:
“Al llevar 10 años en el movimiento, he asistido a varias jornadas, pero no dejo de emocionarme cada vez, al ver que la rama crece y que todavía hay muchas chicas que buscan renovar su vida. Esto me alienta a seguir con más fuerza el lema del año.
Todas las chicas de la JF trabajaron con mucho entusiasmo, compromiso y entrega en la organización, decoración, actividades y reflexiones para la jornada. Esto me llena de alegría, me hace sentir que nuestro Santuario está cada vez más cerca.”
(Jefa de universitarias)
Cuando terminamos de decorar, nuestras jefas Mari y Gema dirigieron una oración de Confianza para coronar a la Mater como Reina de la jornada. Luego, nos dispusimos para recibirlas y darles la bienvenida. Fue tan maravilloso, cuando comenzaron a bajar las escaleras y vimos la emoción que las 50 integrantes nuevas de la rama tenían en sus rostros por haberle regalado su primer SI a nuestra Madre.
Luego de la entrada, nos presentamos y comenzamos la dinámica para universitarias viendo dos videos, uno de la juventud actual y, en contraposición, otro sobre el mensaje de amor que Jesús nos deja a los jóvenes con su pasión y muerte en la cruz.
“En general, mi percepción fue que estaban muy atentas, que tuvieron mucha predisposición a escucharse, a expresar sus opiniones, a abrirse y mostrarse cómo son. Tuve en todo momento esa sensación de que la Mater las había llamado. Que todas estaban allí, por algo más... que las igualaba: formar parte de Schoenstatt. Para mí, eso es expresión de que estaban siendo acogidas por las manos de Maria.”
(Universitaria)
Al terminar la actividad, las invitamos a subir al salón donde habíamos preparado el Santuario. Allí, todo estaba oscuro, tan solo iluminaban las velitas encendidas alrededor de la MTA que las estaba esperando para abrazarlas y el fuego del coro de la JF cantando “Ardiendo por vos” (Canción muy significativa para el momento por lo que expresa su letra).
“Fue increíble, al entrarsentí que estaba en el lugar indicado, me llené de paz y serenidad. Al ver la imagen de la Mater me sentí muy confiada, acompañada y protegida, puse en sus manos maternales todas mis angustias y temores. Entonces, entendí el llamado a ser parte de Schoenstatt (…) ya no estoy sola, mi futuro está encaminado y ella me acompaña. Fue como si hubiesen renovado mis fuerzas.”
(Universitaria nueva)
Si prestamos atención a las palabras de los testimonios podemos observar claramente el obrar de nuestra Madre en cada una de ellas. Para concluir, me quedo con esta frase “¡Fue como si me hubiesen renovado las fuerzas!” Creo que es la mejor expresión de lo vivido en esta jornada: todas renovamos nuestro SI al llamado de la Mater, renovamos nuestras fuerzas para construir una juventud sólida que lleve a todos los corazones el mensaje de amor de Cristo; renovamos el anhelo por nuestro Santuario en San Juan y renovamos nuestras vidas con la alegría de reconocernos “Hijas del Padre, forjadoras del Reino.”
María Fernanda Amsler
JF San Juan - Universitarias