Marianne es muy querida en Oberkirch, ya que es la administradora del Centro de Schoenstatt "Marienfried", y también Stephan es muy apreciado, ya que fue quien desplegó toda su creatividad para modernizar esta casa hace un año. A pesar de que se conocen desde hace años, su amor se concretó el año pasado, luego que Marianne pasará todo un año en la Argentina como voluntaria en el centro de Schoenstatt de Florencio Varela, donde está el Santuario nacional, bendecido por el Padre Kentenich. ¿Qué hago yo con mi Marianne tan lejos?, dijo Stephan desde el altar, a la hora de contar la historia que los hizo uno en el amor.
Fue una fiesta muy familiar, ya que se casaron en la parroquia del pueblo. Luego fueron a agradecerle a la Mater al Santuario y por último la fiesta fue en el Centro de Schoenstatt, con la participación de las Hermanas y de algunos sacerdotes invitados.
La presencia de la Juventud
Animaron la Misa y también la fiesta, Michaela y Catherina -en el coro - dos grandes amigas de Marianne, que pasaron el año juntas como voluntarias en la Argentina. De este país también asistió Jorgelina, representando a toda la Juventud Femenina que aprecia a Marianne por su sencillez, servicialidad, espontaneidad y alegría.
Fue una ceremonia internacional: celebró la Sta. Misa un Padre de Schoenstatt indio, que se tomó el tiempo de contar la historia de estos novios y explicar el símbolo de su vela, detalle por detalle, manifestando la vocación del matrimonio.
Los muchachos de la Juventud Masculina, hermanos en la Alianza de Stefan, lo saludaron a la salida de la iglesia y le cantaron. Luego, en la fiesta, se destacaron por la cantidad de regalos, entre ellos un cuadro con todas las aventuras de Stefan en el Movimiento, y la primera piedra para su casa, firmada por todos ellos. Con este símbolo querían demostrarle su compromiso de ayudarlo a construir la casa de su familia.
Clima de familia
Muchos cantos, momento de encuentros, torta, baile y sobre todo un clima de familia que es lo que siempre irradiaron estos jóvenes. La Mater les regaló un día soleado con un atardecer bellísimo en la imponente naturaleza deOberkirch.
Por ahora decidieron irse unos días a Suiza, pero su luna de miel "oficial" será en la Argentina, país que supuestamente alejó a Marianne de su querido Stefan. Pero en realidad la distancia hizo que se diera cuenta de que ese era el hombre que Dios le tenía reservado para el resto de su vida.