publicado en julio 08, 2011 11:45

Aborto, ¿INTERRUPCIÓN?
Hoy me toca hablar del aborto, sobre todo cómo se vive hoy en día en mi país, Argentina.
El aborto es para algunos una forma de sacarse un peso de encima. ¿Por qué digo un peso? Porque la mayoría de los embarazos son accidentales, no son buscados y las madres deben tenerlo en la panza 9 meses, luego mantener el cuidado del niño y para muchos, es un verdadero peso.
Entonces ¿qué podemos hacer en caso de “accidente”? Buscar la salida más fácil, el aborto, matar a un niño indefenso y volver a tener una vida, la misma vida cotidiana, el mismo físico y sin tener que estar pendiente de un bebé, luego un niño y más tarde un adolescente.
PERO, ¿realmente la comodidad es tan importante? ¿Hay una vida en juego? Para contestar estas preguntas tendríamos que saber qué es la vida, ¿cuándo comienza la vida?
La VIDA empieza a partir de la concepción, no hay caretas que escondan la verdad. Hoy en día se dice que la vida del bebé comienza a partir de los 20, 23 días, hasta llegar a decir que comienza a 1 mes de ya tenerlo en la panza.
Todo esto para disfrazar la verdad de la vida, para no tener que decir: “Maté a mi bebé, porque fue un accidente, no fue buscado”.
Pero la verdad está presente, siempre se va a tener ese dolor, esa inquietud de vacío, de que falta algo, de que en verdad muy en el fondo se sabe que el aborto es matar.
Los que están a favor del aborto dicen una frase que impresiona y que convence a aquellos que no tienen información sobre esto, dicen: “el aborto es INTERRUMPIR”. Creo que nunca escuché una barbaridad tan grande. ¡Eso es ser ignorante de lo que es la realidad! ¡Hay VIDA, sólo hay que abrir los ojos! ¡No puede ser que tapen semejante tema con mentiras!
¡ABORTAR es MATAR no hay otra definición!
También se quieren justificar diciendo que como es practicado con métodos insalubres, y que en varias ocasiones provoca la muerte de la embarazada, al legalizarla se evitarían todas estas muertes ya que se harían en buenas condiciones.
No se puede legalizar porque estaríamos haciendo apología de un mal. Al legalizarlo habría más cantidad de abortos, o sea más muertes. Se tomaría como algo natural matar a un bebé indefenso.
Si las madres oyeran el grito de dolor de su bebito, ninguna abortaría, pero… ¿cuántas saben lo que es un aborto?
Ya a la cuarta semana el bebé tiene forma, se distinguen la cabeza, los brazos y las piernas. La espina dorsal está completa y ya a los 2, 3 meses todos los órganos están completos. La cabeza desarrollada, la cara, la boca y la lengua formados. ¡EL CEREBRO YA ESTÁ COMPLETO!
Pero sin embargo hay madres que los abortan igual.
Los métodos que más me impresionaron son:
· Existe el MÉTODO DE SUCCIÓN: el niño es arrojado a pedazos, este método es como el de una aspiradora que limpia la basura!
· MÉTODO DEL CUCHILLO (embriotomía): el médico sencillamente corta en pedazos al niño, en el seno de su madre.
· La OPERACIÓN QUIRÚRGICA: el médico abre el abdomen de la madre, saca al niño, que servirá para experimentos, o lo que es peor, será quemado, o drogado en agua.
· Y por último EL RECURSO A SOLUCIONES DE SAL: se inyecta una solución de sal al saco embrionario y el niño es quemado hasta morir.
Matar a los más débiles, no es una muestra de deseo de progreso. Es de hecho difundir la idea de matar sea una solución para resolver los problemas sociales.
Hay que medir nuestro progreso en términos de VIDA, no de muerte.
El aborto nunca puede ser un derecho, ¿Derecho a la muerte? NO, ¡DERECHO A LA VIDA!
María D’Aiello
JF Bella Vista