
Cuando una persona pide un préstamo en el Banco, éste le exige un garante, es decir, una persona que al poseer un determinado capital, asegure el pago en caso de no poder afrontarlo el comprador. De la misma manera Dios "exige" esas garantías en el orden espiritual, es decir, que la aspiracion, en este caso de toda la Rama de la Juventud Femenina, esté asegurada por un determinado círculo de mayores exigencias y aspiración. Esa es, en definitiva, la función del Círculo de Miembros.